¿Gratuidad o competencia?

La Unidad Académica de Tecnología Odontológica (Unateco) cerró sus puertas en la Facultad de Odontología aproximadamente hace un año. Al cerrarse este programa las carreras de tecnólogo y asistente Odontológico desparecieron de las Universidades. Ahora solo será impartida por institutos y tecnológicos especializados en la formación de estos recursos humanos para el consultorio.

¿Las razones de su cierre? La versión oficial nos dice que la Facultad de Odontología no tenía recursos para mantener este programa cuando se declaro la gratuidad en la educación. Las carreras en Unateco eran autofinanciadas por los estudiantes. Una vez que la Facultad asume los costos debe elegir entre educar a los odontólogos o los asistentes. Por supuesto se quedaron con los primeros.

Los docentes se paran sobre  orillas muy diferentes para opinar acerca del tema. “La formación en la unidad era científico-técnica, mejor de la que se recibía en cualquier otro lugar”, al parecer deja un significativo vacío académico. “Por mí hubiera sido mejor que jamás hubiese existido, siempre hicieron un pésimo trabajo”, al parecer fue bueno que se borraran del mapa.

Entre estas opiniones maniqueas oscilan un sinnúmero de notables especulaciones: “Nunca desarrollaron tecnologías”, “se dedicaban a hacer prótesis”, una de las más sobresalientes es: “le quitan el trabajo a los odontólogos”. Es entre la versión oficial y las especulaciones desde donde podemos ensayar una respuesta más completa.

Las carreras de la Unateco sí implicaban un enorme gasto para la Facultad puesto que el coste de los materiales corría por cuenta de la misma. Los tecnólogos y asistentes dentales sí  quitan trabajo a los odontólogos. Situación delicada debido a que los primeros se gradúan en dos años y medio mientras que los segundos en cinco. Al salir de Unateco un tecnólogo se abstiene de desarrollar complejas tecnologías para el consultorio y se conforma con hacer prótesis para vivir.

La gratuidad fue una perfecta piedra de toque para que Odontología cerrase un programa cuya misión se veía reducida del desarrollo de tecnologías a la producción de prótesis dentales. Con está acción la Facultad también se eximía de responder por los asistentes dentales y tecnólogos que amenazan la plaza laboral de los odontólogos. Y le entrega está responsabilidad a entidades educativas de menor relevancia.

La segunda semana de junio los últimos estudiantes de Unateco egresaron. Los novísimos tecnólogos y asistentes estaban satisfechos, pero no felices, de ser los últimos. “Nos tratan como si no fuésemos necesarios en el consultorio”, “las autoridades se despreocuparon por una parte esencial en el trabajo odontológico”. Los recién egresados no lucen nada conformes con el cierre de sus aulas. Seguramente se sienten menospreciados. Igual que los Odontólogos cuando se piensa que su trabajo es sencillamente sacar muelas.

Publicado por Jhonn Narváez.

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Acerca de elincisivo

Periódico digital sobre la Facultad de Odontología y servicios generales de la Universidad Central del Ecuador.
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